Toda enfermedad, dolor
o alteración física es la consecuencia del bloqueo
de nuestra energía. Explorando el cuerpo físico
podemos encontrar estos bloqueos en forma de nudos, tejidos
hinchados, resecos, debilitados; siempre dolorosos a la palpación.
Los bloqueos que ocasionan
patologías en espalda, cuello, cabeza, brazos y piernas,
presentan líneas dolorosas que van hasta el órgano
o víscera causante del desequilibrio.
El masaje energético
se realiza en el bloqueo que actualmente provoca patología,
en el órgano o víscera encargado de nutrir energéticamente
esta área y en la línea que une a ambos. Así,
no sólo tratamos el síntoma, sino la causa,
posibilitando que éste no se vuelva a repetir.
Además, al
equilibrar las alteraciones físicas, ayudamos a equilibrar
la mente, ya que todo desequilibrio psicológico provoca
alteraciones físicas y viceversa.
El masaje energético
también se puede utilizar de manera preventiva, ya
que con una simple exploración podemos localizar la
aparición y posible evolución del síntoma
antes de que se manifieste.
La gran eficacia y
óptimos resultados de esta técnica de masaje
se da porque se basa en principios básicos como: “el
dolor atrae la conciencia y a la conciencia le sigue siempre
la energía que desbloquea y regenera los tejidos, restableciéndose
así la salud.”
Para optimizar los
resultados incorporamos Cromoterapia, aceites esenciales,
ventosas y moxibustión.