Terapia floral

La organización Mundial de la Salud, desde 1976 incorpora programas sobre métodos naturales de salud. Entre estos métodos se encuentran reconocidas las esencias florales o "Flores de Bach". La O.M.S. aconseja a sus estados miembros, conjuntamente a los avances técnicos de la Medicina, el uso, estudio y la integración de estos métodos naturales al campo de la salud. Dentro de este nuevo enfoque se comienza a valorar el entorno social y el equilibrio emocional de las personas como factores que intervienen en la consecuencia de un estado saludable individual. Las esencias florales están clasificadas por dicha organización, como método natural de salud, inocuo y preventivo. La utilización de las flores con fines terapéuticos se remota a tiempos muy remotos.

Desde el punto de vista de la terapia floral lo importante a observar, en un proceso de enfermedad, no radica en los síntomas que la persona experimenta físicamente. La importancia está en la valoración de la globalidad de la persona, la relación que mantiene consigo misma y con su entorno, siendo apropiado considerar que no existen enfermedades sino enfermos. Para lo cual, será fundamental tener en cuenta la apreciación subjetiva del individuo respecto a su vida y sentimientos, esto es, valorar lo mas posible la "vivencia interior" del sujeto.

La mayoría de las enfermedades tienen un origen psicoemocional. Por ejemplo un disgusto o enfado puede alterar frecuencias asociadas al sistema inmuno/endocrino, aumentar la fragilidad frente a gérmenes y manifestarse, días después, en un resfriado. Las esencias florales superponen "frecuencias armónicas" concretas a las pérdidas de frecuencias de sectores específicos del campo electromagnético, estimulando con ello la capacidad restauradora del propio sistema energético.

Las esencias florales equilibran alteraciones emocionales (miedo, inseguridad, tristeza, desánimo, ansiedad, angustia, ira, cansancio vital, apatía, intolerancia…) y conflictos internos (sexualidad, feminidad/masculinidad, traumas, adicciones, obsesiones…) .

Las esencias pueden usarse sin riesgo ya que no tienen acción bioquímica o principio activo y, por lo tanto, no es posible sobredosis, efectos secundarios o dependencias. Las esencias florales son remedios vibracionales, no son medicamentos y no interactúan con ellos. Pueden ser usadas en cualquier edad. Siendo especialmente eficaces en niños.

Según corrobora la Organización Mundial de la Salud, Pueden ser asociadas a otros tratamientos o terapias, ya que siempre potencian el proceso de curación y en los casos de procesos graves aportan sosiego y paz interior. La energía sutil de las flores es de una inestimable ayuda para la armonización interior, sobre todo en este momento tan especial para la humanidad, donde está emergiendo un nuevo paradigma o modelo de vida. Las flores y su terapia son un puente de reencuentro entre el hombre y la naturaleza.


 
Las Esencias Áureas

Las Esencias Áureas son un novísimo sistema de remedios vibracionales, que si bien pudiera relacionarse con las esencias florales convencionales, se diferencian notoriamente por su rango y direccionalidad energética. Dicha diferencia tiene su origen, fundamentalmente, en los procesos de elaboración, ya que en ellos se sintetizan tanto protocolos florales convencionales, como viejos y olvidados conocimientos espagíricos. Estos últimos les confieren resonancia o vibración "áurea".

La acción más directa se debe a la estimulación precisa del rango de frecuencias de determinadas "llaves energéticas" que están "dormidas", en cuanto a su potencial, en la inmensa mayoría de los seres humanos. Dichas llaves son la pineal y el timo. A través de la referida estimulación, se posibilita la entrada de otro "mundo energético", que a su vez se traduce en una importante reducción de la incertidumbre y en una más "lúcida" y rápida capacidad de apreciación de sí y del entorno; incrementando, con ello, la prioridad de lo esencial frente a lo existencial, y haciendo posible la asunción de los defectos psicológicos de la personalidad y la posibilidad de cambios internos reales (evolución vibratoria celular).

El primer grupo se denomina "Flores del Alba" y va dirigido a minimizar la nutrición de la información celular ajena, información que hace predominar a la "conciencia biológica" sobre la "conciencia esencial" y refuerza los defectos psicológicos.

El trabajo principal de este grupo floral es sobre la información psíquica celular transmitida generacionalmente; así como sobre bloqueos de la información celular adquiridos por incoherencias de vida.

Este grupo es el más parecido por constitución energética a los sistemas de esencias florales convencionales ya que tiene más proporción de información floral que "áurea". Su uso igualmente es muy sencillo, con el añadido de poderse manejar cualquier situación, con máxima eficacia y solo 11 elementos. En su utilización suele haber apreciaciones subjetivas de desaparición de la incertidumbre, la angustia y el "vacío" interior, todo lo cual aproxima a la posibilidad de sinceridad real y corrección de tendencias desequilibrantes.

El segundo grupo se denomina "Damas Áureas" por tener como base floral a la Epiphyllum oxypetalum conocida como Dama de Noche.

Están dirigidas a "conectar" y armonizar el nivel mental y el emocional (cabeza y corazón).

Si bien las flores del Alba posibilitan grandes alivios en la "cura ordinaria" al reducir la "presión celular", y con ello la conflictividad básica, el "caballo de batalla" fundamental, son las Damas, pues a partir de la apreciación de los defectos psicológicos comienza la posibilidad de desligarse de la "macromente colectiva", y por tanto de mayor independencia de criterio, y con ello mayor posibilidad de verdadero cambio de dirección y verdadera "gran cura". Esto es, el proceso real de "Metanoia" o "cambio de mente".

El tercer grupo son las "Rosas de Percival". La base floral de este grupo son 11 rosas y su vibración áurea tiene mayor relieve. El fin de este grupo es potenciar las informaciones genuinas (originales) instaladas en la resonancia sanguínea y unificar la resonancia de las áreas cardiacas y el timo, para armonizarlas con los niveles celular y mental.

Las Flores Áureas no tienen acción o efecto fisiológico alguno, y todas las acciones referidas anteriormente son de cambios frecuenciales o vibracionales sin ninguna consecuencia biológica y si vibracional en cuanto a cambio de consciencia o apreciación.

Aunque por lo expuesto, podrían parecer de uso restringido a trabajo personal, no es así, ya que son extraordinariamente valiosas en terapéutica convencional, pues como reitera el Dr. Bach, la enfermedad se da como resultado del alejamiento entre alma y personalidad.


Protocolos cibernéticos

Mediante la utilización de filtros resonadores de las flores áureas instalamos la información aurea y códigos geométricos que ayuda a profundizar en nuevas dimensiones de la sanación y el conocimiento de sí mismo. Los filtros resonadores de las esencias enriquecen de manera extraordinaria la terapeutica floral. Ayudan a producir impregnaciones que ahondan y aceleran los tratamientos tradicionales, armonizando y desbloqueando enérgicamente.

“Las vibraciones de las flores potencian las frecuencias de equilibrio en el ser humano.

 

·: U n . d i s e ñ o . w e b . d e . A r q u e t i p e :·